Nunca la sociedad humana ha mostrado tantos cambios como en los últimos 100 años. Lo que inicio con la industrialización se fue acrecentando de tal manera que los inventos e innovaciones fueron cada vez más acelerados. El problema no es el cambio, sino la rapidez con que las cosas suceden. Las últimas generaciones han nacido y crecido en un mundo cambiante. Aunque lo sufren a diario, no se les puede comparar a sus predecesores, sean abuelos o padres. Para las generaciones anteriores el cambio era un problema, pero no la velocidad con que cambiaban las cosas; era un mundo más estable. La sociedad actual se enfrenta a retos constantes en todos los ámbitos y pareciera que todos ellos se relacionan entre sí. Ya lo que pasa en la industria nos impacta en nuestros hogares. También nos puede impactar a nivel personal. Ante la velocidad del cambio se requieren de nuevas formas de hacer las cosas. Es aquí en donde las habilidades blandas toman fuerza. Las habilidades blan...